Quiero Que Me Resbale

 

Te gustaría estar untada de un aceite que haga que te resbalen las opiniones ajenas, los consejos para el cuidado del recién nacido, los kilos de más, el mito de la mujer maravilla, y los antojos de comprar zapatos?

Ser mamá es someterse a una avalancha de información médica desconocida, a opiniones de vecinas solteronas que hablan como si tuvieran 10 hijos, a dedos señaladores de otras mamás que creen en una única manera de hacer las cosas y a miradas blanqueadas que resoplan y suspiran de cuenta de nuestros más grandes tesoros.

Así que echarme aceite para que esas cosas me resbalen, es mi mejor alternativa para sobrevivir en el intento de ser una mamá consciente de que mi camino es único, porque cada uno de mis hijos y yo, tenemos particularidades en el carácter, en el estilo de vida y en la esencia, que impiden que generalicemos para criticar otras maneras de recorrer ese camino.

Me echo aceite todas las mañanas, para hidratar mi piel, para acariciarme y cuidarme, pero en especial, para recubrirme como si fuera teflón, y poder salir a la calle a permitir que mis hijos y yo exploremos este mundo como nos corresponda sin importar lo que el mundo espere de nosotros.

Los casos en los que me echo más aceite para que me resbale son:

  1. Opiniones ajenas: Son precisamente eso: ajenas. Ajenas a la realidad que se vive en cada casa, y ajenas a la humildad que debería provocar ver a cada mamá dando lo mejor de sí para acompañar a sus niños a crecer. Entonces recomiendo mucho aceite en las mañanas para no enfurecernos cuando alguien opina que “ese niño se la montó” o que hay que hacer esto o aquello para que los niños crezcan sanos y felices. Cuando esos comentarios nos resbalan, y simplemente los respetamos como “ajenos”, podemos seguir el camino sin dañar el día.
  2. Consejos de recién nacido: Un niño nace para darle de qué hablar a un montón de gente. Y desde que estamos empezando a sentir náuseas, ya tenemos listados de recomendaciones para sobrevivir la maternidad. Nuevamente, mucho aceite y mucha paciencia podrían ayudar a mantenernos tranquilas. Confiar en que el instinto nos ayude a escoger cuál de todas las recomendaciones seguir o cuál recomendación inventarte para atender a tu bebé. Bañarlo o no los primeros días, cómo limpiar el ombligo, cómo producir leche, qué llevar al hospital, y hasta cómo pujar, hacen parte de la avalancha de información que te espera. Así que doble dosis de aceite después del parto, para que la piel vuelva a la normalidad, y para ayudarnos a que nos resbale lo que no nos sirve.
  3. Cambios físicos: Es un hecho, la maternidad cambia para siempre la vida. Y también el cuerpo. Y en este punto, toca usar aceite corporal para dos cosas: para prevenir estrías, y en especial para darle a la mente más flexibilidad. El caos hormonal es más que suficiente para sumarle la preocupación de unos kilos de más o algunas manchas en la cara. Aceite para cuidarnos y para que la perfección y la belleza que nos exige la sociedad también nos resbale.
  4. No estar como quisiéramos estar: Manicure y blower al día, maquillaje básico en todo momento y la ropa impecable, son algunas de las cosas que no será tan fácil lograr en simultánea a partir de ahora. Ser mamá es un ejercicio constante de auto-cuidado que exige estar tranquila con uno para estar tranquila con los hijos. Sin montarnos en el tren de las autoexigencias descontextualizadas, y sin pretender que tendremos el mismo tiempo para vivir como lo hicimos sin hijos. Qué nos resbale cuando los hijos nos abrazan con las manos sucias y la camisa de mamá queda con una huella de mugre, qué elijamos algunos momentos para ir a la peluquería pero que no enloquezcamos cuando no se pudo, qué aprendamos a salir sin maquillaje o a maquillarnos en el carro, que por un tiempo aceptemos que la vida es caóticamente maravillosa.
  5. Menos cosas para mí: Esta es más fácil, pues creo que a toda mamá le dejan de enloquecer los zapatos para ella y concentra su atención en ropa, libros, juguetes, y artículos de cuidado de bebés y niños. Al menos por un tiempo. Y en este punto, recomiendo usar aceite para que nos resbale que por este tiempo no podamos regalarnos demasiadas cosas materiales, y aprovechemos la felicidad de darle un regalo al hijo. Si concentramos la energía en darnos tiempo para cuidarnos, en comprar experiencias en vez de cosas, y en compartir con nuestros hijos lo poco o lo mucho que tengamos, seguro nos resbalará la última colección de ropa de nuestra marca preferida.

Gracias a Bio-Oil por invitarme a pensar en mis motivos para echarme aceite. Creo en el poder de cada mamá, en el instinto y las decisiones que cada una toma para cada uno de sus hijos. Así que échate aceite corporal todas las mañanas, y muchas noches, para que te resbale y para que te concentres en lo verdaderamente importante: disfrutar tu vida y la de tus hijos.

Foto de Luz Natural

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amosermama

3 de comentarios

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  • Demasiado bonito y real! Ayer alguien cercano me decía que quienes más saben de maternidad son el personal de salud y no las mamás… lo único que le dije es que en ninguna universidad te graduaban como mamá! Y he pensado mucho al respecto pues creo que no tuve el aceite necesario para que ese comentario me resbalara, por el contrario, me desveló y me afectó. Gracias por recordarnos usar siempre aceite

  • Espectacular, muy buena la idea de pensar mientras me echo el aceite (también tengo Bio Oil) en que me estoy echando una capa para que todo me resbale!!! Genial!!

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